Expertos en transparencia comienzan a desfilar mañana por el Congreso para ilustrar a los diputados sobre la futura ley

Dado que enero es un mes inhábil a efectos parlamentarios, el presidente del Congreso, Jesús Posada, ha habilitado a la Comisión Constitucional para que pueda empezar a recibir a los comparecientes la próxima semana.

En esa primera sesión, los ponentes escucharán a tres expertos que han sido solicitados tanto por el PP como por el PSOE. El primero en comparecer, a las diez de mañana del miércoles, será el presidente de la Agencia de Protección de Datos, José Luis Rodríguez.

Después tomarán el testigo dos representantes de la organización no gubernamental Transparencia Internacional, encargada de combatir la corrupción; el abogado Antonio Garrigues Walker y su presidente, Jesús Lizcano, catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid.

El resto de comparecencias, que aún están pendientes de definir, se celebrarán a lo largo del mes de febrero y, entre ellas, podría incluirse la del presidente del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales (CEPC), Benigno Pendás, y al profesor de Derecho Administrativo de la Universidad de Sevilla Emilio Guichot, han indicado las fuentes consultadas.

ENMIENDAS PARCIALES

Estas comparecencias condicionan el plazo para la presentación de las enmiendas parciales a la Ley de Transparencia que, en principio se ha fijado para el 5 de febrero.

Desde que se abriera el pasado mes de septiembre, este plazo se ha ido ampliando semanalmente con el objetivo de dar tiempo a los grupos parlamentarios para estudiar con calma la norma e intentar alcanzar el máximo consenso posible.

De hecho, el Gobierno empezó recabando opiniones desde el primer momento. Así, antes de que el Consejo de Ministros aprobara el proyecto de ley --el pasado 27 de julio-- se impulsó en abril la creación de una comisión de expertos en el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales para hacer aportaciones al texto, que en aquel momento aún estaba en fase de elaboración.

También en la pasada primavera, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, abrió la norma a un trámite de audiencia pública para que los ciudadanos pudieran realizar sugerencias y críticas a la ley. Algunas de ellas se incorporaron pero no la petición para que la Casa del Rey se sometiera también a la Ley de Transparencia, como reclamaban algunos ciudadanos y colectivos.

Big Data y política

Por Antoni Gutiérrez-Rubí

Durante la campaña electoral, Barack Obama sorprendió, en reiteradas ocasiones, con alusiones directas al incremento de profesores de matemáticas (estadísticos, analistas de datos…) en el sistema de educación norteamericano como garantía para la competitividad y la innovación en la economía.

Sin embargo, su defensa de estas profesiones venía de lejos. No era una intuición, era una convicción. En febrero de 2011, un año antes de que comenzaran las campañas (con las primarias de fondo), el presidente Obama presentó su propuesta de presupuesto en el que la cifra asignada al área de educación era de las pocas donde se veía un aumento. El Presidente exigía que un total de 77,4 mil millones de dólares fueran invertidos en reformas dirigidas a los temas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. Para algunos, este apoyo a la educación era tan solo una demostración de su adhesión a políticas sociales asistencialistas, pero estaban equivocados. Obama entendía, como pocos, la necesidad de reactivar la economía del país a través de un fuerte y decidido impulso tecnológico y una cultura científica basada en las matemáticas como estímulo para la creatividad.
La fe y la lealtad de Obama en los matemáticos, ingenieros e informáticos fueron cruciales en su defensa y argumentación sobre cómo conseguirlo. Para algunos era inaudito que el presidente de los Estados Unidos hablara de la necesidad de tener y formar a más profesores, más matemáticos y más ingenieros en un momento en el que la tasa de desempleo no bajaba del 8%.
 
“Había más imaginación en la cabeza de Arquímedes que en la de Homero”. Voltaire
 
La Cueva
 
Un día después de su victoria electoral, Obama nos mostró su “secreto”. Solo un medio de comunicación, TIME Magazine (que ha vuelto a conceder al Presidente el título de “personaje del año”, como ya hiciera en 2008), conocía hasta ese momento la que había sido su arma secreta en la consecución de los votos electorales clave. El miércoles 7 de noviembre, la revista estadounidense publicó el artículo que revelaba las interioridades de La Cueva.
La Cueva era una sala secreta del cuartel general de campaña en Chicago donde se ponía en marcha toda la maquinaria cibernética que consiguió el método de análisis, prospectiva, simulación y estrategia que garantizó su victoria. Como en la película El club de la lucha, existían unas reglas y las tres primeras tenían que ver con mantener en silencio su existencia.
Durante muchos meses, un equipo de informáticos y matemáticos permanecieron encerrados en un recinto aislado al que solo su jefe de campaña, Jim Messina, tenía acceso y conocimiento sobre las actividades que allí se realizaban.
La campaña de Obama logró construir “la mayor maquinaria política en los EEUU, con delegaciones establecidas durante más de un año en los Estados decisivos y apuntalada por herramientas digitales pioneras” que jamás se habían visto. Ya no se trataba de conseguir información, ni voluntarios, sino de aprovechar la información de la mejor manera posible. Ningún dato sobraba y todo era relevante, desde las costumbres del día a día de los votantes hasta dónde iban de vacaciones los indecisos. Todo ello iba alimentando una gigante bóveda de datos.
 
El método
 
Un gran big data electoral (respondiendo al principio de las “3V”: alta velocidad, alta variabilidad, alto volumen) fue gestionado para identificar patrones de comportamiento e hipótesis de respuesta a los estímulos, la acción y la comunicación política. Datos “físicos” (datos públicos vinculados a la identidad, el geoposicionamiento, las condiciones socioeconómicas o territoriales y el comportamiento electoral), a los que se añadieron datos de “consumo” (adquisiciones, subscripciones, donaciones, aportaciones…), más datos de “conversaciones” (gracias a la minería de datos de las redes sociales) y, finalmente, datos “experimentales” de la acción política en la comunicación digital o en la campaña de tierra (puerta a puerta, call centers…).
Todo ello permitió la gestión de información segmentada en decenas de criterios sobre los votantes, sus gustos y su modo de vida, demostrando que el ganador sería quien más compartiera con ellos, afinidades y preocupaciones. Esto, finalmente, fue lo que ayudó al equipo de Obama a diseñar un mensaje específico, centrado y dirigido a cierto segmento de la población, con un mejor y mayor control.
El proceso fue largo y arduo. Durante 18 meses, el equipo de La Cueva se dedicó a unificar todas las bases de datos que habían empleado los diversos equipos de campaña de Obama en 2008. El resultado fue una gran base de datos que incluía desde listas de donantes a datos recogidos por encuestadores y voluntarios -que habían ido puerta a puerta durante meses buscando el voto-, o recopilados a través de las redes sociales. Esos datos fueron cruzados, comparados y verificados continuamente hasta el último minuto de campaña y hasta el último detalle relacionado con el votante.
 
“Las matemáticas poseen no solo la verdad, sino cierta belleza suprema. Una belleza fría y austera, como la de una escultura”. Bertrand Russell
 
Una vez contaban con esa artillería, los técnicos comenzaban a testear perfiles de decenas de millones de electores con programas informáticos de predicción sobre distintas reacciones y motivaciones que podrían llevar a una persona a votar por Obama. En ese punto, el género, la edad, el nombre y la raza se convertían solo en un primer umbral de la información; los analistas debían conocer, también, el tipo de series de televisión que veían en su tiempo libre, o los medios a través de los cuales compartían información con sus amigos; es decir, actitudes, gustos y disgustos de su vida en general.
Y aquí entró en juego Facebook. A través de esta red social, mediante la aplicación Are you in, el votante podía inscribirse, ya fuera para ayudar, para ser voluntario o simplemente para informarse; daba igual, lo importante era que, al conectarse con Facebook, el usuario daba acceso directo al equipo de Obama no solo a su perfil sino al perfil de todos sus amigos en esa red social. Esto terminó por convertir la gran cantidad de datos en un alud gigante de información sobre millones y millones de personas.
Controlar y saber manejar esta información era el mayor reto. Pero una vez más su ejército de nerds encerrados en el cuartel de La Cueva lograron sacar el mejor provecho a cada dato, a cada nombre y a cada Estado, de tal manera que cada nombre y cada dato se convirtieron -potencialmente- en un voto.
 
 
El rival
 
El equipo de Obama no descubrió nada, solo se adaptó mejor. Mitt Romney y su equipo usaban una, hasta entonces, buena base de datos denominada ORCA, que alimentaban con los datos que iban consiguiendo en campaña y que tenía como principal objetivo conseguir que el día de las elecciones sus simpatizantes fueran a votar. Sin embargo, no funcionó del todo y muchos datos se perdieron. No era tan buena, ni tan actualizada, ni conseguía encontrar las relaciones entre los activistas que sí consiguió la herramienta de Obama.
El equipo del Presidente sí innovó: de las redes sociales a la estrategia de datos. Como indicaba David Axelrod respecto al cambio de herramientas online: “En 2008, este tipo de campaña usaba la mejor tecnología posible. Pero estamos a años luz de donde estábamos en 2008. Hemos tenido que reinventarnos y pensar en todas las herramientas que estaban disponibles para nosotros -que proporcionan datos más ricos, más medios quirúrgicos para hablar con los votantes. Se trata de invertir en personas -son casi mayoritariamente jóvenes- que entienden dónde va la tecnología y cuál será su potencial en el año 2016 en comunicaciones, para apuntar al blanco, para la minería de datos, para conseguir la mayor precisión posible en términos de persuasión y movilización. […] Sabemos mucho más sobre el electorado que en 2008. Podíamos hacer juicios más precisos sobre las actitudes de los votantes, sobre lo que era importante para ellos individualmente, sobre quién iba participar y quién no era probable que participara. Así que teníamos gran confianza en nuestros datos. Recibí informes cada noche”.
 
El horizonte
 
No se puede hablar de Big Data sin hacer referencia a Nate Silver, el estadístico que revolucionó las predicciones electorales de los medios de comunicación y las empresas de sondeos y encuestas con un método basado en la estadística y la probabilidad y no en la medición e interpretación. La innovación real en las pasadas elecciones fue la relevancia de los modelos estadísticos por encima de las apreciaciones de los pundits (tertulianos de toda la vida) sobre el desarrollo de las elecciones.
Su método era simple, pero complejo al mismo tiempo: 1. Hacía la suma de muchas (muchas!) encuestas. 2. Sacaba un promedio, no un promedio simple ya que tenía en cuenta tres variables: a. Momento de la publicación de la encuesta, b. Margen de error, c. Calidad (el medio que la publicaba, si históricamente había acertado o no…). 3. Estudiaba cada Estado.  No se centraba en las encuestas de intención de voto a nivel nacional sino de Estado por Estado. Para ello también se tenía en cuenta la elección de senadores, la participación histórica, la ventaja del candidato, los factores demográficos… todo a través de una regresión lineal. 4. Finalmente, esos datos se introducían a modo de algoritmo en un software que ofrecía los resultados finales.
Las disciplinas y profesiones estratégicas para la gestión eficiente de la política y de las campañas electorales van a padecer un vuelco: de las ciencias sociales (sociólogos, periodistas, politólogos, asesores de comunicación…) a las ciencias exactas (matemáticos, estadísticos, analistas de datos, visualizadores gráficos).
 
 
España
 
Nuestro país (y nuestra política) tiene un gran déficit en cultura matemática. Hay buenos profesionales, pero no hay un reconocimiento a la profesión y nuestra arquitectura de datos públicos disponibles es muy baja en relación a la media europea. No es extraño que seamos uno de los poquísimos países que no tiene -todavía- legislación sobre la transparencia y que el Open Data y el Open Government estén muy retrasados en su desarrollo.  Además, en España, el reto es doble: la producción de datos brutos y el know how para su análisis. No se trata solo de producir los datos sino de saber analizarlos (cruzarlos, ponderarlos) y convertirlos en información útil para su reconversión en votos. Cada detalle cuenta. Convertir los datos en comportamientos es la clave, para comprender el fondo de los votantes: “Sin matemáticas no se penetra hasta el fondo de la filosofía; sin filosofía no se llega al fondo de las matemáticas; sin las dos no se ve el fondo de nada”.
(Bordas-Desmoulin)
 

Sandbag, transparencia aplicada al medio ambiente

Sabemos que existe un mercado de emisiones de CO2 donde las diferentes empresas reciben un límite de derechos de emisión. Aquellos derechos de emisión no gastados, pueden venderse. De esta manera se pretende fomentar que cada vez se vayan reduciendo las emisiones de CO2 a la atmósfera y así paliar el calentamiento global. En este juego participan las empresas y los diferentes gobiernos creando un marco legal.
 
Sandbag es una compañía británica que permite que todo aquel ciudadano que lo desee, entre en el juego mediante el acceso a datos relativos a las emisiones de diferentes industrias en toda Europa. Así, cualquiera puede evaluar la trayectoria de las emisiones de una empresa de una manera sencilla, sin necesidad de ser un experto en la materia.
 
Podemos diferenciar aquellas industrias cuyas emisiones fueron superiores a las asignadas y al revés. Haciendo clic en cualquiera de ellas aparece un globo donde se aprecia la gráfica de emisiones desde el 2005 y si se han incrementado o se han disminuído en el último año. Un detalle importante es que también aparecen las acciones que esa industria ha tomado para compensar o minimizar dichas emisiones.

Esta aplicación obtuvo el segundo premio en el opendata challenge, bajo el apartado de mejor visualización.
 
Este es un ejemplo de cómo la transparencia y el acceso a datos puede resultar en un fortalecimiento institucional, ya sea una administración pública o una empresa privada. La información mostrada hace que las industrias que se esfuercen por reducir sus emisiones se muestren  realmente comprometidas con el impacto que su actividad tiene sobre el cambio climático y la calidad del aire que respiramos.




Los problemas a los que se enfrenta España cuando hablamos de transparencia

Hace unos días se dio a conocer el informe de Transparencia Internacional sobre corrupción, que situaba a España en la trigésima posición, compartiendo escalón con Botsuana y por detrás de varios países miembros de la Unión Europea (UE). En declaraciones a Vozpópuli Antonio Garrigues Walker, miembro del consejo de dirección de Transparencia Internacional, señalaba que "estamos mejor que Italia, Grecia o Portugal" pero al mismo tiempo reconocía que "el hecho de que España no tenga aún una ley de transparencia del sector público nos sitúa al nivel de Malta y Chipre".

¿Para cuándo una ley de transparencia en España? El Gobierno ya está trabajando en ella y según Garrigues "yo espero que esté lista en el primer semestre del año próximo". Porque la transparencia afecta a todas nuestras instituciones: ayuntamientos, comunidades autónomas, partidos políticos, universidades, etc.

Transparencia en los Ayuntamientos

Transparencia Internacional ha llevado a cabo un análisis del nivel de transparencia de nuestros ayuntamientos analizando seis áreas: Información sobre la Corporación municipal; las relaciones con los ciudadanos y la sociedad; la transparencia económico-financiera; la transparencia en las contrataciones de servicios; la transparencia en materias de urbanismo y obras públicas e indicadores de la nueva Ley de Transparencia.

"Los ayuntamientos de Bilbabo o Gijón son de una transparencia ejemplar" señala Antonio Garrigues y concluye que "es en la zona mediterránea donde hay poca transparencia". Centrándonos en esa zona encontramos los ayuntamientos de Valencia, Gandía, Alicante, Torrevieja o de Torrent.

Además, un estudio realizado por tuderechoasaber.es revelaba esta semana que el 77% de las peticiones de información enviadas por los ciudadanos a los Ayuntamientos no obtuvo respuesta y sólo se registraron un 6% de contestaciones adecuadas.

Transparencia de los partidos políticos

Los partidos políticos son señalados como la institución más corrupta en todos los países del mundo, según Transparencia Internacional. Ocho de cada diez personas consideran a los partidos políticos como corruptos o extremadamente corruptos. Esta mala valoración de los partidos políticos coincide con la percepción en España.

En el informe 'Transparencia, el mejor eslogan', elaborado por la fundación Compromiso y Transparencia se analizan los partidos políticos que han formado grupo parlamentario en la última legislatura: Amaiur, Bloque Nacionalista Galego (BNG), Coalición Canaria (CC), Coalició Compromís (CCO), Convergencia i Unió (CiU), Esquerra Republicana de Cataluña (ER), Foro Asturias (FAC), Geroa Bai (GB), Iniciativa per Catalunya Verds (ICV), Izquierda Unida (IU), Partido Nacionalista Vasco (PNV), Partido Popular (PP), Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Unión del Pueblo Navarro (UPN) y Unión Progreso y Democracia (UPyD).

Los resultados desprenden que el actual panorama político dista mucho de acercarse a los mínimos de transparencia que la fundación establece como requeridos en áreas tan relevantes como “Quiénes somos” (83% de cumplimiento), “Gobierno” (22%), “Estructura directiva” (20%), “Personas” (13%), “Afiliados” (42%), “Programa” (53%), “Cumplimiento” (9%) e “Información económica” (3%).

Los peores datos se registran en este último indicador donde ningún partido, con excepción de UPyD, publica los estados financieros y la memoria explicativa de sus cuentas, agravándose si cabe la situación al señalar que ninguno de ellos hace público el informe de un auditor independiente, ni muestra en sus páginas web información acerca de los créditos concedidos al partido ni las deudas condonadas, y finalmente, ninguno publica el informe del Tribunal de Cuentas.

Otro de los aspectos que contribuyen a la desconfianza que generan los partidos políticos en la sociedad es la escasa información que publican acerca de las capacidades y cualificaciones profesionales de los directivos; solo CiU, ER, IU, PP y PSOE tienen publicados los currículos y la trayectoria profesional de los principales cargos de dirección.

Será muy difícil que estas instituciones recuperen la confianza de la sociedad si no se deciden seriamente a hacer un ejercicio de transparencia profundo y valiente. El de los partidos políticos es uno de los pocos sectores que no ha conseguido ponerse de acuerdo para impulsar prácticas de transparencia y buen gobierno.

Transparencia en las Comunidades Autónomas

A nivel Autonómico hay diferencias significativas entre unas y otras Comunidades Autónomas en cuanto al nivel de apertura o preparación informativa de cara a la próxima nueva Ley de Transparencia, dado que algunas Comunidades publican todos los indicadores contemplados como obligatorios por dicha Ley (Cantabria: 100%), o la mayoría de ellos (Andalucía, País Vasco y La Rioja: 93,3) mientras que otras Comunidades muestran unas puntuaciones bastante inferiores en este área de transparencia (Castilla-La Mancha: 33,3 y Murcia: 46,7).

En todo caso, se evidencia una clara dispersión en los resultados, ya que entre las Comunidades ganadoras y las últimas de la tabla hay aproximadamente 40 puntos de diferencia. Al menos, en las Comunidades Autónomas a diferencia de lo que ocurre en los Ayuntamientos, sí se responden las dudas y preguntas de los ciudadanos, situándose en el 25% las no respuestas por parte de estos entes.

Las dos Comunidades que han resultado ganadoras, compartiendo el primer puesto en los resultados globales de Transparencia Internacional, son País Vasco y La Rioja (97,5 puntos sobre 100 en ambos casos). Las Comunidades Autónomas que ocupan los puestos inferiores del ranking son Murcia (55,0)y Castilla-La Mancha (58,8).
En cuanto a las Áreas de transparencia, el área de menor puntuación global sigue siendo la Transparencia económico-financiera.

Fuente Vozpópuli

Guía para la lucha contra la corrupción


Transparecia Internacional presentó la “Guía de lenguaje claro sobre lucha contra la corrupción” que brinda un conjunto de definiciones estandarizadas y de fácil comprensión, y ofrece a quienes la consultan ejemplos prácticos y enlaces de interés. Su propósito es esclarecer el significado de los términos empleados con mayor frecuencia por el movimiento contra la corrupción en su trabajo diario.

La Guía de lenguaje claro brinda un conjunto de definiciones estandarizadas y de fácil comprensión, y ofrece a quienes la consultan ejemplos prácticos de la manera en que TI aborda estas cuestiones. También se ofrecen enlaces relevantes para obtener mayor información de referencia o para ampliar las consultas.

Contar con un lenguaje e ideas comunes para el movimiento anticorrupción es para TI una forma de asegurar que las irregularidades y los abusos no se repitan en el futuro. Es por ello que se ha elaborado esta guía de lenguaje claro a fin de plasmar los términos clave y su significado para TI y de brindar al movimiento contra la corrupción un recurso que le permita trabajar de manera más efectiva con actores interesados del gobierno, el sector privado y la sociedad civil.

Para TI abordar los problemas de corrupción de manera efectiva requiere que los socios internacionales, nacionales y locales utilicen un mismo lenguaje y estén de acuerdo sobre su significado. Por ello, el propósito de la guía es esclarecer el significado de los términos empleados con mayor frecuencia por el movimiento contra la corrupción en su trabajo diario, así como de aquellos términos relacionados con cuestiones nuevas y emergentes. Los términos incluidos en esta guía han sido seleccionados en función de su uso generalizado en diversos foros, tanto en el sector público como privado.

La guía está divida en 3 secciones según la palabra que se busque definir: definición, ejemplo práctico y enlaces (links) relevantes.
 
 
 

Gobierno abierto es la respuesta: ¿Cuál era la pregunta?

Hoy os dejamos un interesantísimo artículo sobre gobierno abierto:
Gobierno abierto es la respuesta: ¿Cuál era la pregunta?

En la actualidad, distintos países en todo el mundo han iniciado un proceso progresivo para promover e impulsar estrategias ligadas al concepto de “gobierno abierto”. Basado en los principios de la transparencia y apertura, participación y colaboración, el gobierno abierto se ha posicionado como un paradigma emergente que intenta responder al agotamiento de los modelos tradicionales de gobernanza en un mundo que esta cambiando radical y vertiginosamente. El artículo realiza una  rosa aproximación al debate sobre el origen, alcances y perspectivas del concepto, y da cuenta de sus principales elementos constitutivos. Por otro lado, discute la idea de entenderlo como una plataforma para la participación y la colaboración a través de ecosistemas abiertos de datos que favorezcan la co-creación, el co-diseño y la co-gestión de servicios, en un contexto donde la confianza, la co-responsabilidad y el compromiso son elementos clave para el proceso de cambio que experimentan los gobiernos y las administraciones públicas.

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© MÁS PODER LOCAL.
Revista de Comunicación Política e Institucional.
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El periodismo y las redes sociales, nueva presentación de AERCOlibro en Badajoz

El próximo lunes 10 de diciembre de 2012 en la Cámara de Comercio de Badajoz (Av de Europa, 4 06004) a las 19:30 horas, tendrá lugar una nueva presentación del AERCO libro: “Gestión de Comunidades Virtuales”,  resultado del esfuerzo del equipo de Formación AERCO-PSM, en el que los profesores del Curso Certificado de especialización para Community Management de la asociación, han compartido el conocimiento generado.
 
Bajo el título “El Periodismo y las redes sociales” se celebrará el primer evento de la AERCO-PSM en Extremadura, que se convertirá en un espacio abierto donde interactúen los ponentes y los asistentes, y generar un debate provechoso e interesante.
 
Después de la presentación del AERCOlibro, se dará paso a una mesa Redonda donde se debatirá cómo las Redes Sociales han influido en la forma de hacer periodismo, cómo ha afectado a la comunicación de los medios de comunicación audiovisuales e impresos, el intrusismo y la falta de rigor a la hora de informar, etc. Con la participación de profesionales de la comunicación y el periodismo en Extremadura:
 
Antonio Cid (@antoniocid), periodista del Diario Hoy
Alvaro Barrena (@alvarobarrena), periodista de Canal Extremadura Tv.
Esther Benítez (@hachebenitez), Lic. Comunicación Audiovisual.